Días 1, 2 y 3
La aventura está a punto de comenzar:
Nos reuniremos todos los miembros del grupo en el aeropuerto para dar inicio a esta experiencia.
Aunque ya nos habremos conocido a través del grupo de WhatsApp y las videollamadas previas, será el momento de vernos por primera vez en persona y darnos un gran abrazo.
¡Solo falta pasar los controles, acomodarnos en el avión y empezar nuestra travesía!
¡Bienvenidos a Vietnam!
Llegaremos a Ho Chi Minh y nos estará esperando nuestro conductor en el aeropuerto para llevarnos al alojamiento. Después, durante la tarde, tendremos nuestra primera toma de contacto con el país, adaptarnos al calor tropical, descansar… o lanzarse a probar el primer phở del viaje. Será nuestra primera noche en Vietnam: ¡esto acaba de empezar!
Nuestro primer día completo en Vietnam lo dedicaremos a Ho Chi Minh, una ciudad con una energía que te saca el jet lag en dos minutos.
Por la mañana visitaremos los túneles de Cu Chi, una red subterránea que parece sacada de una película pero que fue muy real durante la guerra. Caminaremos por algunos de sus pasadizos y escucharemos las historias que guardan sus paredes. Una experiencia que mezcla historia, ingenio y algo de claustrofobia… todo muy vietnamita.
Por la tarde regresaremos a su centro histórico para conocer su cara colonial: la Catedral de Notre Dame, la Oficina Central de Correos, el Palacio de la Reunificación y el edificio de la Ópera. Entre un templo, un mercado y un café vietnamita, verás cómo esta ciudad combina pasado y presente sin perder el ritmo.
También tendremos ocasión de perdernos por sus calles, probar el café con huevo o simplemente dejarnos llevar por el caos ordenado de Saigón. Porque sí, aquí el caos también tiene encanto.
Días 4 y 5
Delta del Mekong, donde la vida transcurre sobre el agua
Hoy ponemos rumbo al mítico Delta del Mekong, un cambio radical de escenario donde la vida fluye entre canales, palmeras y barcas de madera.
Antes de embarcarnos, visitamos la Pagoda Vinh Trang, un templo del siglo XIX que mezcla estilos y transmite una calma especial.
Después nos adentramos en el Mekong: navegaremos entre canales rodeados de vegetación tropical, pararemos en pequeños talleres artesanales donde se trabaja el coco y se fabrican esteras a mano, y probaremos fruta local y té en casas familiares. También tendremos ocasión de recorrer la zona en bicicleta o en los tradicionales xe lôi (una especie de tuctuc típico de la zona), disfrutando de la vida rural vietnamita de cerca. El día termina con un relajante paseo en sampán antes de dirigirnos a nuestro alojamiento para relajarnos y pasar la noche.
A la mañana siguiente visitamos Cai Rang, el mercado flotante más famoso del delta. Barcos cargados de fruta, vendedores que cocinan a bordo, cestas volando de una embarcación a otra… una escena cotidiana para ellos y fascinante para cualquiera que la vea por primera vez.
Tras la visita pondremos rumbo al aeropuerto para volar a Da Nang. Desde allí, nuestro conductor nos llevará directamente a Hoi An: aquí empieza otra etapa completamente distinta del viaje.
Días 6 y 7
Hoi An: el lugar que enamora a todo viajero
Hoi An es uno de esos sitios que no necesitan presentación: basta dar dos pasos entre sus farolillos, templos y casas antiguas para entender por qué tantos viajeros dicen que es su lugar favorito de Vietnam.
Empezaremos con una visita guiada por su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad. Pasearemos entre mercados locales llenos de vida, templos, casas tradicionales y pequeños talleres donde aún se conserva un estilo de vida artesano que parece detenido en el tiempo. Cruzaremos su famoso puente japonés, recorreremos callejuelas llenas de colores y conoceremos las historias que hay detrás de algunos de sus edificios más emblemáticos.
Por la tarde nos espera una experiencia muy divertida: un paseo en los tradicionales barcos redondos, una actividad típica de la zona. Entre palmeras, canales y barcas de pesca, descubriremos uno de los entornos más tranquilos de Hoi An… con alguna que otra sorpresa por parte de los pescadores locales, que suelen demostrar su habilidad de formas bastante curiosas.
El día siguiente será completamente libre para disfrutar de Hoi An a tu ritmo:
Tendremos varias propuestas, como una excursión a la Isla Cham, un paraíso de playas vírgenes Reserva de la Biosfera de la UNESCO. O quizá prefieras aprovechar para recorrer la ciudad con calma, improvisar una visita cercana a la playa, alquilar una bici y explorar los alrededores o simplemente dejarte llevar por el ambiente relajado del casco antiguo. Hoi An tiene ese “algo” que invita a bajar revoluciones y disfrutar sin prisas.
Dos días que combinan historia, gastronomía, naturaleza y una energía que engancha desde el primer momento.
Días 8 y 9
Hue, la antigua capital imperial de Vietnam
Dejamos atrás Hoi An para emprender una de las rutas más impresionantes por carretera del viaje, ¡y lo haremos en moto!
El trayecto hasta Hue es toda una experiencia: curvas que se abren al mar, zonas de montaña, pequeños pueblos y miradores que te obligarán a parar solo para contemplar el paisaje. Y no te preocupes si no tienes experiencia conduciendo: quien no quiera o no se sienta cómodo puede ir de pasajero con un conductor local, para que todo el grupo disfrute del recorrido junto y sin complicaciones.
Durante el camino podremos disfrutar de unas espectaculares vistas. Pararemos en el puente de dragón que cruza el río Han y las Montañas de Mármol en Da Nang antes de dirigirnos a la península de Son Tra, donde conoceremos una de las pagodas más importantes y bonitas de Vietnam con la estatua femenina de Buda más alta del país.
También haremos un descanso en la Laguna Lap An, famoso por el cultivo de perlas, y nos detendremos en un mercado local para conocer el día a día de la gente de la zona, antes de continuar hacia nuestro destino final: Hue, la antigua capital imperial.
Una vez allí, visitaremos su mercado principal —un lugar caótico, divertido y lleno de escenas cotidianas— y una de sus pagodas más importantes, ubicada a orillas del río que forma parte de la identidad de la ciudad.
Al día siguiente continuamos con una visita más profunda de Hue. Exploraremos algunas de sus tumbas imperiales más destacadas, donde arquitectura, historia y naturaleza se mezclan de una forma muy particular. Más tarde nos adentraremos en la Ciudad Imperial, un conjunto monumental que guarda siglos de historia y que nos permite entender el peso cultural que tuvo esta ciudad en el pasado.
Por la tarde, traslado al aeropuerto para volar hacia Hanói, donde nos estará esperando nuestro conductor para llevarnos al hotel. Aquí empieza otra etapa del viaje, completamente diferente a lo vivido hasta ahora.
Día 10
Hanói: cultura, templos y vida callejera de la capital
Hoy nos adentramos en Hanói, una ciudad que mezcla historia, espiritualidad y ese caos encantador que hace que no puedas dejar de mirar a tu alrededor. Visitaremos la plaza Ba Dinh, donde se proclamó la independencia del país y donde descansan los restos de Ho Chi Minh: un lugar simbólico y cargado de significado.
A pocos pasos se encuentra la Pagoda de un único pilar, uno de los templos más icónicos de la ciudad, y el Templo de la Literatura, la primera universidad de Vietnam y un remanso de calma en medio de todo el movimiento exterior.
Comeremos en restaurantes locales y probaremos nuevos bocados en puestos callejeros (perfectos para empezar a entender la gastronomía del norte), seguido de un recorrido que es casi obligatorio en la ciudad: paseo en triciclo por el casco antiguo. El tráfico, las tiendas, las motos que aparecen de la nada… Es como entrar en una película donde todo ocurre a la vez, pero increíblemente funciona.
Después pasaremos por la famosa calle del tren, el puente Long Bien y terminaremos en el Lago Hoan Kiem, el corazón cultural y emocional de la ciudad. Para cerrar el día, nos espera una tradición muy local: el ca phe cot dua (café de coco vietnamita) y el café con huevo en una de las cafeterías más antiguas de Hanói. Sí, café con huevo… y sí, está buenísimo.
Un día completo para sentir Hanoi desde todos sus ángulos. Si te enamora, no te preocupes: lo volveremos a ver de cerca más adelante.
Días 11 y 12
Rumbo a Pu Luong: Vietnam verde en estado puro
Cambiamos el ritmo y nos adentramos en el Vietnam más rural. Hoy ponemos rumbo a Pu Luong, una reserva natural rodeada de montañas, arrozales en terrazas y aldeas donde el tiempo parece ir a otro paso. El trayecto ya es una experiencia: paisajes cada vez más verdes, pequeños pueblos y esa sensación de estar llegando a un lugar especial.
Caminaremos entre campos de arroz hacia un puente colgante sobre el río Cham, hasta la impresionante zona de ruedas hidráulicas. Aquí descubriremos cómo se mueve el agua desde el río hasta los acueductos de bambú hechos a mano a través de construcciones simples de todos los tamaños.
Más tarde visitaremos la casa de un pescador local, donde nos prepararemos para un tranquilo paseo en barca de bambú, flotando por el río y disfrutando de las vistas, mientras aprendemos a remar y llevar sus balsas de bambú hechas a mano.
Nada de prisas: este día es para respirar, observar y conectar con un Vietnam que pocos viajeros llegan a conocer.
El día siguiente lo dedicaremos a un trekking suave por los valles de Pu Luong, siguiendo senderos entre terrazas, ríos y aldeas. Un recorrido accesible para todo el mundo, que termina en una cascada donde nos podremos dar un chapuzón, perfecto para disfrutar del entorno sin exigencias físicas. Tendremos tiempo para descansar, tomar fotos espectaculares y charlar con la gente local, que siempre recibe con una sonrisa.
Por la tarde toca descanso y desconexión, esperando el atardecer para ver cómo cae la luz sobre los montes de Pu Luong.
Aquí se entiende por qué tantos viajeros guardan este lugar como uno de los favoritos del viaje: paz, paisaje y autenticidad sin filtros.
Día 13
Ninh Binh, la joya tranquila del norte
Hoy nos espera uno de los paisajes más impresionantes de Vietnam: montañas kársticas, campos de arroz y ríos que parecen sacados de una postal. Ninh Binh es la típica zona que ves en fotos antes de viajar… y aun así sorprende más en persona.
Empezamos subiendo a un mirador que regala una de las mejores panorámicas del norte del país. Son unos cuantos escalones, pero la recompensa merece el esfuerzo: montañas que se alinean como dragones dormidos y un valle verde que no acaba nunca.
Después iremos a Tam Coc para navegar en un pequeño bote tradicional. Aquí son los propios locales quienes reman con los pies, así que la experiencia ya empieza con sorpresa. Pasaremos entre montañas, cuevas y arrozales, en un recorrido que invita al silencio y contemplar la belleza del lugar.
El día continúa con un paseo en bicicleta por caminos rurales hasta la pagoda Bich Dong, escondida entre acantilados. Es de esos lugares que combinan naturaleza y espiritualidad sin necesidad de decir nada más.
Terminaremos el día descansando en nuestro alojamiento, rodeados de ese silencio que solo se escucha en mitad del campo vietnamita.
Días 14, 15 y 16
Bahía de Ha Long, último capítulo del viaje
Cerramos el viaje por todo lo alto: rumbo a la bahía de Ha Long, una de las 7 maravillas naturales del mundo y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Dejamos atrás Ninh Binh y nos dirigimos al puerto, donde embarcaremos en nuestro crucero de lujo para pasar la noche rodeados de montañas kársticas y aguas tranquilas.
A bordo nos espera un día completo de navegación entre los islotes de la bahía: desayunar con vistas, tiempo para relajarse en cubierta, darse un baño, remar en kayak e incluso participar en una pequeña clase de cocina local con el chef del barco. El plan aquí es claro: bajar revoluciones y disfrutar. Cuando caiga la tarde podremos tomar un cóctel local (o lo que te apetezca) en la cubierta, contemplando el atardecer, y después una cena tranquila mientras la bahía se queda en silencio. Si todavía te queda energía, siempre puedes probar suerte en la pesca del calamar.
Al día siguiente, al amanecer, podrás participar en una clase de Tai Chi en la cubierta navegando entre islotes. Más tarde visitaremos una de las cuevas más interesantes de la zona, antes de regresar al puerto después de la comida.
Por la tarde regresaremos a Hanói para pasar nuestras últimas horas en el país con la mochila llena de historias, fotos increíbles y la sensación de haber vivido el Vietnam más completo: ciudad, naturaleza, cultura, aventura y tradición.
El día del vuelo de vuelta a casa recordaremos esos momentos compartidos que valen más que cualquier souvenir. Cada recuerdo irá encontrando su lugar: los que hacen sonreír, los que sorprenden y los que te cambian un poquito por dentro.